lunes, 5 de enero de 2009

¿Hay alguien ahí?


Primero vinieron a buscar a los comunistas y no dije nada porque yo no era comunista.
Luego vinieron por los judíos y no dije nada porque yo no era judío.
Luego vinieron por los sindicalistas y no dije nada porque yo no era sindicalista.
Luego vinieron por los católicos y no dije nada porque yo era protestante.
Luego vinieron por mí pero, para entonces, ya no quedaba nadie que dijera nada.


Martin Niemöller


Conozco la desconfianza que producen las organizaciones por los derechos humanos y no gubernamentales. Hay personas que alegan que estas organizaciones se llenan el bolsillo con nuestro dinero ... otras dicen que todos los males que acechan fuera no son problema nuestro, sino de los Gobiernos (¡Los Gobiernos! ¡Apañados estamos!). Por eso, muchas veces elijo minuciosamente a quién dirigir ciertas informaciones... nada más lejos de mi intención que molestar a mis amigos y, además, provocar que alguno, en su extrema sinceridad, me responda con el típico "te están engañando (eres una pardilla)".

Pero hoy, día en que los Reyes Magos vienen desde el mismo Oriente para visitar a los niños españoles, quiero agradecer su acto generoso con un poquito de valentía. No importa si alguien no cree en ello o hasta se siente ofendido por mi "inocencia". No importa si me insinúan o diréctamente me acusan de estar manipulada por información maliciosa. Hoy, todo esto es lo de menos. Así que, sólo para quien comparta mi credulidad, está listo el siguiente enlace, en el que se puede firmar en ayuda de niños, mujeres y hombres a quienes, con toda probabilidad, este año no visitarán los Reyes.

Mil besos

http://www.es.amnesty.org/actua/



2 comentarios:

Román dijo...

Querida Evita:

Eres un sol de buena. Tus sentimientos hacia los demás, particularmente hacia los niños, te honran y no creo que nadie vaya a ofenderte por eso, más bien nos haces autocuestionar a todos y a interrogarnos sobre si hacemos o no lo debido, al tocarnos la conciencia. Gracias por tu mensaje y por la oportunidad que nos brindas de acordarnos de los menos afortunados.
Román

Eva dijo...

Mi querido Romanchito:

No tengo yo tan claro que sea tan buena como dices. Tal vez, como opinan algunos, este tipo de mini-acciones se realizan sólamente para "limpiar la conciencia".

Sobre esta idea, pienso yo: Bueno, aun en el caso de que ese fuera mi primer motor ¿qué importa? Porque ¿y si... y si una de estas mini-acciones sirviera para algo a alguien?. ¿Qué le importaría a este alguien el porqué lo hago en primera instancia (si por mí o por él)?. Si a mí me fueran a lapidar, por ejemplo, y diez mil personas firmaran una carta condenando esta tortura al Gobierno responsable... y esta carta funcionase... ¿me quejaría yo porque aquella gente firmó para limpiar su conciencia? No lo creo. Si yo fuera esa mujer, escribiría uno por uno a los firmantes y les diría: GRACIAS (por tener conciencia- limpia o sucia, me dá igual- y, sobre todo, por firmar la carta).

Por cierto: mi conciencia sigue estándo bastante sucia, sobre todo en días como hoy. Así que, por favor, al Universo le pido que en el otro órden haya mejores resultados: que una o más personas se beneficien de las mini-acciones que llevamos a cabo desde la sociedad burguesa y acomodada, como diría Harry Haller (jeje). Yo confío en ello. Y confío en que cada vez seamos más los que dispongamos de dos minutos al día, a la semana o al més, para aportar un granito de arena que termine de una vez por todas con tanta injusticia. Para algo MAYOR ha de servir tener un ordenador en casa, leches!.

Mil besos, amiguito precioso.