Os presento una mini-guía de lectura (no está completa, para no aburrir demasiado, pero si a alguien le interesa, estaré encantada de compartirla) que consiste en una serie de juegos ideados para niños, en este caso, de 10 años de edad. Las actividades se realizan durante la lectura de un libro cualquiera, alternando lectura/juego-lectura/juego. La finalidad es tan sólo mostrar a los pequeños que un libro puede ser un juguete de lo más divertido, de forma que, quizá, se animen a leer con tanta facilidad como se animan a jugar al fútbol o a la Play (oye: ¿quién sabe?).
Se pueden buscar otras Guías de este tipo en internet (hay verdaderos especialistas: ver la Web de la Universidad Castilla-la Mancha) y comprar el libro en el que están basadas. Espero que os guste la mía como ejemplo.
Besitos.
Para verla, pinchad sobre la imagen


3 comentarios:
Querida Eva:
El otro día vi en un blog francés que a los comentarios los llamaban "granos de sal" ¡Tiene gracia, no crees!
Cada vez que entro en tu blog miro si ya has recibido alguno a esta entrada, a mi juicio la más interesante de todas, con serlo mucho las demás por distintos motivos. Una guia como la tuya puede despertar en nuestros niños el placer de la lectura que hoy tanto necesitan los pobres, machacados como están por el lenguaje nada neutral de las imágenes televisivas. Ése engendro que Marcuse calificaba en los sesenta de "unidimensional". Noto en los más jóvenes poca comodidad con el uso del lenguaje. Eso es terrible y todos seremos responsables, si no sabemos transmitirles ese tesoro recibido de nuestros padres, llave insubstituible que puede hacerles libres.
La guía Eva, la escribiste con fina sensibilidad hacía nuestro idioma común. Por ello te animo a seguir con los proyectos hermanos que tenías al respecto, y orientar a la luz esa fascinante faceta del diamante de tu personalidad para que sus destellos despierten a quienes todavía no lo han visto y nadie pueda escapar de su brillo y fascinación.
Solo quienes seguimos leyendo, pensando y escribiendo, podemos conjurar el "mundo feliz" que hoy nos tiene cercados y salvar así a nuestros hijos de la técnica sin alma y de que, las pocas veces que leen, sea esos horribles "best-sellers", veneno para el espíritu.
Felicidades por tan buen trabajo, Eva.
Román
Mi querido Román:
Pues los tuyos parecen granos de azúcar, y no de sal, por el saborcito que siempre dejan.
No esperaba tu comentario en este post, muchas gracias. Estoy tan sorprendida como contenta por tu iniciativa de atacar a ese "0 comentarios" que a nadie gusta jeje. Fué gracias a tí que incluí este post en el blog, en un formato tan bonito como es Calameó... aunque, verdaderamente, no dió mucho "resultado" (entre comillas, porque el resultado que yo buscaba como primero, lo tengo: cada día veo a Pedro disfrutar de la lectura).
Sí. Ojalá pudiera desarrollar más estos ejercicios, porque fué maravilloso ponerme en el lugar de un niño, y jugar leyendo (¿o leer jugando?). Creo en el lenguaje, en la lectura y en la escritura, como herramienta fundamental de conocimiento y comunicación... sí... mi abuelo Jorge jugaba con nosotros desde chiquitos a "las palabras". Aunque... el fin de todo esto... el fin pretendiera ir todávía más allá.
Ojalá Pedrito, y todos los niños de su generación, sepan apreciar los colores, las formas, los sabores. Ojalá aprendan a integrar y no necesiten escoger. Ojalá conserven la curiosidad para siempre. Ojalá se diviertan mucho y hagan felicen a los demás sin que ello les suponga un esfuerzo, con la naturalidad del que aprendió a amar desde chiquitito. Ojalá no tengan que pasar su vida defendiéndose de sus iguales. ¿Será mucho pedir?
Bueno, con estos ánimos que me has dado, sé que un día volveré a trabajar en alguna guía. Tengo ganas de hacer algo muy especial para Pedrinchi. Román, muchas gracias otra vez por tus palabras, lindas y sabias.
Un beso enorme y que sigas soñando con ese "mundo felíz"
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